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martes, 22 de noviembre de 2011

Sin respeto a la ley

Walter es una persona que se dedica a trabajar en su taxi, él se dedica a esto como segundo oficio para obtener unos beneficios extras luego de su primera labor que es ser Policía. Él dice que su sueldo no le alcanza y tomó la opción de hacer como taxista ilegal ya que tiene su familia y necesita cubrir gastos como cualquier ciudadano.
Hoy en día, la delincuencia está muy abrumadora, hay crímenes por donde sea, asaltos aquí asaltos allá pero por suerte nuestro amigo Walter es policía, cualquier pasajero subiría seguro y tranquilo a un taxi el cual va conducido por un policía, no habría de qué preocuparse y así también con esa misma seguridad sale Walter a trabajar, pero como les había dicho la delincuencia hoy en día no tiene límites y si es de noche, sucede peor.
Tomada por: Adriana Ramìrez
Un día Walter dejaba su turno de la madrugada en la Policía, en ese momento como había salido a las 04:00am del cuartel decidió simplemente quitarse su camisa de uniforme y quedarse con la camiseta que vestía debajo de su uniforme, que no demostraba insignia que él era policía, pero sí puso su camisa de uniforme en el cabezal de su asiento. Entonces decidió llegar a las 06:00 y hacer de taxi durante dos horas y llegar al desayuno. En este transcurso él ya había tenido unas cinco carreras de repente recoge a una pareja, los cuales se suben solicitando que se los lleve a Las Orquídeas, en el transcurso del viaje ellos apuntan con un arma, ella por detrás y luego ya que Walter era apuntado, el delincuente lo apunta del asiento del copiloto demostrando así que a los delincuentes ya no les interesa quien sea su próxima víctima, ellos se apoderaron de todo el trabajo que Walter había hecho y de su revólver de dotación policial.
Por: Adriana Ramìrez P.

sábado, 19 de noviembre de 2011

DESTINO CRUZADO

No me costaba mucho alzar la mano en la calle, esperando desesperada el pestañeo del primero que se disponga a parar. Una vez adentro, después de un cordial saludo sugiero el lugar. No fue necesario llegar a la esquina para reaccionar y preguntar. ¿para dónde se dirige?, tranquila llegará con bien.
La situación ya no era la misma, su tono no era el mismo, el lugar no era el mismo, y si,  cansada de gritar y suplicar, decide dejarme en paz, solo mis pocos trapos arrancados quedaron en compañía de un cuerpo que llego a ser una víctima más.

Imagen tomada de:http://confirmado.net/index.php?option=com_content&view=article&id=4947:en-argentina-oportuna-accion-de-la-fiscalia-permite-liberacion-de-ecuatoriana&catid=303:sociedad&Itemid=549
La delincuencia sin lugar a duda está tomandose la ciudad, debemos porne un " HASTA AQUI" por favor ayúdanos a ayudar, si haz sido víctima de abuso sexual o secuestro express, o cualquir método de delincuencia, envíanos tu testimonio, de esta maneras más personas sabrán las diversas formas en las que los delincuentes ejecutan a las víctimas y podremos estar prevenidos.

Por: Belén Montes de Oca

viernes, 18 de noviembre de 2011

Matando ando

Tomada de GOOGLE
Hoy en día, la vida tiene un precio, tal vez el que desea pagar esa persona enemiga y no estamos hablando del precio de la felicidad sino del precio que impone un asesino a sueldo. Sí, estamos hablando de un sicario aquellas personas que son tan frías como la misma arma que utilizan como victimarios que son, que a merced de unos cuantos dólares dependiendo la situación económica de la mente autora del crimen ajustan a un valor para cometer el crimen "perfecto". Es así como estos sujetos se "ganan la vida" haciendo que otros la pierdan, como si la vida de una persona costara en este mundo unos cuantos dólares y dependiera de la decisión de una persona en este mundo. Día  a día se ven más casos de cuyas personas que terminan en la cera de una calle o tendidos en la baldosa ahora roja de un restaurante sin saber por qué, cómo o cuándo morirían y sin saber si quiera cuál era el rostro de aquella persona que le arrebató la vida y lo acribilló en aquel lugar con más de 20 balas en su cuerpo sin contar la primera que ingresó en su cabeza como si se tratara de rellenar un saco para que se hunda en el río. Como si el victimario quisiera realizar muy bien su trabajo para regresar por ese otro 50% pendientes por cobrar.
Solo nos queda no ser el elegido de aquel enemigo ni ser una foto más en la mano de un asesino frío y calculador, un sicario.
Por: Adriana Ramírez P.